«El co-working es una necesidad, un espacio común de trabajo y también una línea de negocio»

Juan José Giraldo, ingeniero y responsable de Thinking Company

Entrevistado por Fernando Chacón, periodista. Director de Las 2 sevillas

Con cualquier término anglosajón que nos encontramos, sentimos la imperiosa necesidad de traducirlo. Con el co-working sucede lo mismo, pero como otros tantos anglicismos no tiene traducción al español. Compartir un espacio común de trabajo es lo más aproximado. Pero lo importante de este concepto es que satisface una necesidad, la de ahorrar costes. Es fruto de la economía colaborativa, que nació con la crisis económica y que ha llevado a muchos autónomos a decantarse por compartir el espacio. Al co-working acuden trabajadores de diferentes disciplinas por lo que, en ocasiones, se establecen interesantes sinergias. Las 2 sevillas ha entrevistado al director de Thinking Company. Aquí comparten espacio para trabajar 24 profesionales de diferentes áreas y ya se está pensando en una futura ampliación.

Las 2 Sevillas (L2S): ¿Cómo nace Thinking Company y el co-working?

thcoJuan José Giraldo (J.G.): Comenzamos por pura necesidad. Éramos una pyme de 12 personas que hacíamos proyectos de Investigación + Desarrollo (I+D). No nos fue bien un año, nos dejaron de pagar y optamos por compartir el espacio para cubrir gastos. Pusimos unas mesas para empresas amigas, de manera informal y con la gestión compartida. Y nos dimos cuenta que había demanda. Decidimos crear una página web y una marca de co-working, y tomárnoslo seriamente. Así nace THINKING COMPANYVimos que hubo respuesta por parte de profesionales diversos, siempre dentro del ámbito creativo. Vamos a arrancar nuestro segundo año y ya tenemos aquí la colaboración de Aleksandra, para promocionarlo y establecer líneas de conexión con Europa. Es una línea de negocio, ya no es una necesidad que teníamos. Ya estamos hablando con otros co-workings, a nivel nacional e internacional.

No existe una palabra en español. Esto es espacio de trabajo compartido, pero no todo el mundo lo entiende. Ya hay muchos en Sevilla. De forma natural, comparten un espacio de trabajo para profesionales que vienen de fuera por poco tiempo, pero también lo utilizan trabajadores de aquí. Profesionales que quieren abaratar costes y, algunos, ya lo han convertido en una línea de negocio. Nace de la necesidad, no es una moda.

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L2S: ¿Qué coste tiene que pagar un co-worker en este espacio de trabajo?

J.G.: Tenemos unas tarifas asequibles. Por 130 euros al mes, alguien que quiera trabajar aquí dispone de una mesa, conexión a Internet, servicio de limpieza y seguridad. Además contamos con una sala de reuniones y la posibilidad de recibir correo postal.

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L2S: ¿Y qué ventajas tiene trabajar en un co-working en lugar de en casa donde, además, te ahorras dinero?

J.G.: El elemento coste es fundamental. Aunque en casa trabajas gratis, hay mucha gente que no está cómoda trabajando donde vive. El concepto ausencia de ruido es muy importante para la motivación y para la capacidad productiva del profesional. Además, en el caso de que sea un grupo de personas el que venga a trabajar, les resulta más barato alquilar una porción de oficina que un local completo. Otro de los beneficios que aporta el co-working es la posibilidad de trabajar con otras personas, en compañía. Motivación, coste, inmediatez. No hay que hacer un traslado. Vienes, te sientas y empiezas a trabajar. Nos hemos convertido en una empresa con una doble línea de negocio. Por una parte, la ingeniería, y por otra, somos co-workers.

L2S: Esto del co-working suena bastante moderno, más vinculado a un sector de la sociedad menos tradicional. Sevilla es una ciudad dual. En su opinión ¿se respetan las 2 sevillas, la tradicional y la alternativa?

J.G.: Por parte de las personas que tienen experiencia en ambas. Si sólo es una, respetar sí, pero entender es más difícil. La parte más alternativa no son sevillanos. Son gente de fuera, que se han venido aquí a vivir. Hay que ser sevillano-alternativo para entender esos dos mundos. Son dos realidades separadas en las posturas, los movimientos e incluso físicamente en los lugares. Esta calle, Pasaje Mallol, y esta manzana son un ejemplo de cómo se concentran actividades alternativas. Primero motivadas por el abaratamiento de costes y luego el hecho de que todos realizamos actividades alternativas y creativas. Se trata de una zona completamente desconocida. Los propios sevillanos se sorprenden de cómo puede estar concentrado todo aquí. No se mezcla con lo más tradicional. Escultores, gente que cose, grabadores, un estudio de arquitectura o de ingeniería, músicos, bailarines… Están todos en un mismo espacio. No se mezclan. Son dos mundos separados completamente. Soy de ese tipo de personas que piensan que no tenemos más remedio que convivir juntos y estamos obligados a entendernos.

L2S: ¿El co-working está de moda o está más relacionado con la coyuntura económica y la crisis, en España?

J.G.: Completamente. La economía colaborativa nace de la necesidad, que es incorporada como hábito o como moda, que cada uno lo coja como quiera. Aunque fluya y salgamos de la crisis, la economía colaborativa es algo que hay que mantener: compartir el espacio de trabajo. Gracias a la crisis esto se ha convertido en un hábito o moda. El co-working surge de la necesidad de ahorrar costes y compartir gastos.

thco2L2S: Y ahora que os habéis dado cuenta que ‘compartir el espacio de trabajo’ es también una línea de negocio… ¿Cuáles son los proyectos que queréis emprender?

J.G.: Estamos empezando a trabajar con redes europeas de co-working. Tenemos el ejemplo de Aleksandra, que trabaja aquí con nosotros y lleva en Polonia una iniciativa, Biuro56 que da servicio a otros profesionales, dentro del ámbito europeo. Estamos en conversaciones con la Fundación Andalucía Emprende , que cuenta con una serie de CADES (Centro de Apoyo a Emprendedores). con el propósito de cerrar algún convenio de colaboración.

DSC_1158_FotorOtra iniciativa de la que los promotores de THINKING COMPANY son socios y que tiene mucha sinergia con el co-working es SMart Ibérica. Un problema del ámbito de la Cultura y de las profesiones intermitentes en general está directamente relacionado con los costes que cubrir con Hacienda y la Seguridad Social, aún no habiendo ingresos. Hay una forma jurídica nueva que se ha creado para este fin, Cooperativa de Impulso Empresarial, que te crea un paraguas administrativo para que teniendo un trabajo intermitente, pagues en función de lo que cobras. Tú eres un socio más de la cooperativa. Ellos te hacen las nóminas, las facturas, pagan tus impuestos para que tú te puedas dedicar a lo que es tu trabajo. Es un modelo importado de Bélgica, donden cuentan ya con más de 60.000 socios. Smart en España pese a su corta andadura, tiene ya miles de socios. Obviamente la posibilidad de atraer profesionales intemitentes a actividades de coworking es evidente.

Ahora mismo estamos llenos. Nosotros ya tenemos repleto el espacio y con esta iniciativa nos llegarán coworkers… Lo bueno de esta zona es que hay locales vacíos, susceptibles de poder adquirirlos. Queremos ampliar nuestro espacio de 200 metros cuadrados. El coworking no es para ganar dinero, sino para mantenerte. Que para los tiempos que corren, no es mala cosa.


Una vida ligada a la músicaymr

Es una de las grandes pasiones de Juanjo: la música. Empezó de pequeño a tocar la trompeta en una banda de Semana Santa de Sevilla y ha terminado por formar parte de un grupo de música klezmer: Yomuri. «Esto es un ejemplo de lo que significa las 2 sevillas. Yo no estaba ligado a lo procesional, pero lo respetaba y lo disfruté muchísimo. Y ahora nos hemos juntado cuatro músicos de Córdoba, Sevilla y Huelva que empezamos a escuchar este tipo de música, alegre y divertida.  Contábamos con los instrumentos… Hicimos un repertorio. Empezamos a dar conciertos con amigos y vimos que aquéllo tenía tirón. Nos lo empezamos a tomar en serio y, a día de hoy, somos un grupo con un cierto nombre en la ciudad».


alexConectar Europa y el mundo

Aleksandra Lobocka es una joven polaca que habla perfecto español y que ha aterrizado en Thinking para establecer desde Sevilla una red europea de co-workings. Ella en Polonia trabaja en la smart up Biuro 56 Está en periodo de prácticas, pero quiere quedarse porque «hay muchas cosas interesantes que se pueden hacer aquí». Considera que el binomio trabajar-viajar cada vez está más extendido y por ello cree necesario que este sistema se conozca bien, «porque resulta imprescindible para el ritmo de vida actual. Queremos crear una red de espacios de co-workings en Europa. Polonia-Alemania-Londres… Tenemos socios en Berlín, Varsovia y también aqui, en Sevilla. Esto lo hacemos para que la gente pueda buscar otros espacios de trabajo en Europa, porque cada vez está más asentado el hecho de viajar y trabajar a la vez». Y añade que, además de poder contar con un servicio de correo postal, «puedes beneficarte de asesoramiento legal. Porque la gente no tiene tiempo para poder dedicarse a las tareas administrativas y legales. Con el co-working tienen su espacio para trabajar, pero también se ofrece un apoyo externo para poder dedicarte al trabajo. Conozco mucha gente que viaja y necesita cambiar los espacios de co-working. Puedes estar el tiempo que quieras y cambiar de sitio sin problemas. Quiero presentar este proyecto para Estados Unidos e Inglaterra. Quiero promocionar esto para los profesionales que trabajan viajando, a nivel europeo y mundial», apunta. En su opinión, «existen dos perfiles de co-workers: Gente que quiere separar la vida familiar del trabajo, por un lado. Pero también en los espacios de co-working puedes conocer a personas con la que puedes colaborar y que, además, te pueden prestar un servicio. Los co-workers se ayudan. Es mucho mejor que buscar por Internet».


Co-workers en Thinking

Guillermo. Especialista en fibra de carbono. Se dedica al cálculo y simulación de estructuras.

«Llevo poco tiempo aquí, pero estoy poniendo en marcha un proyecto y necesitaba un espacio de trabajo. Mantener un ambiente profesional fuera de casa. Me ofrece flexibilidad, instalaciones y servicios. Además de tener compañeros. Así que todo es muy positivo».

DSC_1248_FotorRafa Jurado. El Dispensario, empresa de gestión cultural con sede central en Córdoba.

«Opto por este modelo de trabajo, porque decidimos abrir una oficina en Sevilla. Me parecía interesante. Ya he tenido experiencias con otro Co-working, en la ciudad donde hemos hecho trabajos esporádicos. Después de trabajar en la producción de Cosmopoética septiembre y octubre, me vengo a Sevilla. El hecho de tener flexibilidad horaria y que el colegio de mi hija está a 300 metros es perfecto».

Pepe. Arquitecto.

«Compartir lazos y poder generar networking interesantes. Somos un grupo de profesionales que trabajamos independientes. Animaríamos a la gente que está en su casa a que se viniera a trabajar aquí. Porque compartes con los compañeros y haces colaboraciones. Te ahorras la mudanza».

Algunos de los co-workers trabajan para empresas y prefieren que se mantenga su anonimato.

DÓNDE ESTÁ THINKING COMPANY Pasaje Mallol, 10. 41003-Sevilla