Calamaro regresa con un disco de rock adulto

El músico argentino, Andrés Calamaro, presenta este sábado en Sevilla 'Cargar la suerte'. Un álbum con el que celebra 40 años en la música, la mitad de ellos en solitario.

Andrés Calamaro, en una foto de promoción de su último trabajo.

Andrés Calamaro

Gira ‘Cargar la suerte’

8 de junio de 2019 / Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla (FIBES)

Cartel del concierto de Andrés Calamaro en Sevilla.
Por Fernando Chacón

Calamaro está de vuelta. El gran compositor argentino lleva cuatro décadas por las carreteras del mundo enamorando e influyendo con sus letras y su música a millones de fans en todo el planeta. Es incombustible. Después de 20 años en solitario presenta un nuevo disco: ‘Cargar la suerte’, con el que aterriza y vuelve a Sevilla este próximo sábado 8 de junio. La última vez lo pudimos ver en 2016 en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), en un concierto grande.

Ha pasado mucho tiempo desde aquellos dos inolvidables discos, ‘Alta suciedad’ (1997) y ‘Honestidad brutal’ (1999) con los que iniciaba su carrera en solitario. En España arrasó con Los Rodríguez, donde mezcló las guitarras eléctricas con ritmos musicales más autóctonos como la milonga, pasando por el reggae, las rumbas y las baladas románticas.

El músico argentino, Andrés Calamaro.

Cantautor, músico, compositor, productor, poeta… Calamaro es un letrista compulsivo, con una infinidad de discos publicados y colaboraciones con otros importantes músicos. Calamaro es a la música argentina lo que Maradona al fútbol: un verdadero Dios.

No en vano, el bonaerense -hincha del balompié- escribió una canción dedicada a su ídolo y amigo, que tituló ‘Maradona’. Y en ‘Cargar la suerte’ escribe ‘Diego Armando canciones’. Puede que otro guiño al que fuera genial futbolista argentino.

Calamaro es un icono, un referente. Probablemente, su mejor embajador. Un indispensable dentro de la música. Un rebelde, un inconformista, alguien que va contracorriente. Como ‘El salmón’, apodo con el que se le conoce tras la publicación de un quintuple disco con ese nombre, en el año 2000.

Y Andrés Calamaro también es un hombre culto y de gran incontinencia verbal. Ha sido y es un altavoz crítico de la actualidad política, económica, social y cultural de nuestros tiempos. También es un romántico empedernido.

Frases como «La suerte juega con cartas sin marcar, no se puede cambiar»; «La música es el territorio donde nada nos hace daño»; «La vida es una cárcel con las puertas abiertas»; «Qué lástima Argentina, eras bizcochuelo, ahora sos gelatina»; Es inmoral sentirse mal por haber querido tanto»; «Olvidar es divino»… Y un largo etcétera, ha dado para muchos titulares.