Interestelar ya mueve a las masas

40.000 personas llenaron Interestelar Sevilla el pasado fin de semana, situando al certamen de música sevillano entre los diez mejores festivales urbanos de España. Vetusta Morla colapsó el recinto, en un concierto que se recordará durante mucho tiempo.

Espectacular fotografía que refleja el aspecto que presentaba Interestelar Sevilla durante el concierto de Vetusta Morla, el pasado sábado. Foto: Nerea Coll.

Interestelar Sevilla 2019

24 y 25 de mayo

Monasterio de La Cartuja, Sevilla

Fotografía: Víctor Blue Photography

El extraordinario trabajo fotográfico de nuestro compañero Víctor lo iremos subiendo a nuestro perfil de Instagram. ¡Estad atentos!

Testigo directo: Fernando Chacón

Sólo han hecho falta cuatro años para que Interestelar haya dejado en el recuerdo -fantástico, eso sí- un certamen mítico en Sevilla: Territorios. La nostalgia ha dado paso a una ilusionante realidad. El festival de música indie (aunque ya hay sonidos para todos los gustos), ha batido todos los récords y ha hecho saltar por los aires las previsiones de la organización.

El chico de la camiseta naranja… ¿se ha dormido o está sintiendo la música? Cada uno la vive como quiere. Foto: Víctor Blue Photography.

40.000 personas, o lo que es lo mismo, lo que supone casi llenar uno de los estadios de fútbol de Sevilla, llamadas por la música. Conectadas y ‘enganchadas’ a lo que para muchos es una forma de sentir y vivir.

Los organizadores han logrado en menos de cinco años situar a Sevilla en el mapa nacional de los festivales de música urbanos más importantes del país. De la edición de 2018 a la de 2019 se ha duplicado la asistencia al imponente espacio donde se celebra el festival: los exteriores del Monasterio de La Cartuja, histórico edificio del siglo XIV, y actual sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC). Y la mayor culpa de ello ha sido colocar como cabeza de cartel a Vetusta Morla. La banda madrileña lo petó, literalmente. Copenhague -canción de referencia- fue cantada a capela como si de un himno se tratara. Con verdadera devoción.

La fotógrafa Nerea Coll, en pleno trabajo. Foto: Victor Blue Photography.

El concierto de Vetusta fue, sencillamente, como la canción que abrió el de Fangoria: ¡espectacular! La fotografía de portada de Nerea Coll lo ilustra sobradadamente. Por cierto, mis felicitaciones a la autora. Es una instantánea de otro planeta.

Como comentaba tras este necesario inciso, Vetusta fue el ‘culpable’ principal de que el sábado hubiera colas para entrar en el recinto, que las barras estuvieran a rebosar y que ir al baño -sobre todo para las chicas- fuera una auténtica odisea.

Aunque el concierto de los madrileños da para una crónica completa -que la habrá- hay que ser justos y no podemos dejar atrás los directos de Rozalén, multitudinario, Fangoria, con una Alaska incombustible. Ella sigue siendo la reina de la noche; el gran Iván Ferreiro y esos ‘Años 80’… ; el propio Mikel Erentxun, músico respetado y admirado que se mantiene en pie, pasada su gloriosa etapa con Duncan Dhu; De Pedro, justo antes del vendaval Vetusta; Totenkin, que no tenía una papeleta fácil después de la alargada huella que dejaron ‘los Morla’, y que cumplieron bien.

La foto creativa. Nuestro compañero Víctor reflejado en la pantalla de un móvil, mientras busca la mejor instantánea entre el público. Foto: Víctor Blue Photography.

Mención especial para el concierto de Carmen Boza. Alguna festivalera nos lo recomendó y no defraudó. La voz de la joven Alice Wonder no deja de sorprendernos. Al igual que el batería de Shinova. Lo dio absolutamente todo. Por cierto, vaya conciertazo que ofrecieron mientras el sol no bajaba su intensidad a esa hora.

Second ya es una realidad. Los murcianos son una de las bandas con uno de los directos más potentes que se pueden ver sobre un escenario. Su vocalista, además de contar con un chorro de voz, es un gran animador. Al igual que De Pedro. Aún recuerdo su concierto de hace dos años en Interestelar, a pleno sol y con una energía que contagió a todos los que sudábamos con él. Pues el músico madrileño mantiene esa fuerza en el escenario y su poder de convocatoria ha aumentado considerablemente. Encima, es un gran comunicador. El público disfrutó de lo lindo. Como con la voz de Zahara, y un directo que sorprendío a propios y extraños.

Dani Fernández tuvo la oportunidad de presentar su nuevo disco en directo. Y el músico sevillano Yorch, Jorge para los más amigos, se presentó ante sus paisanos con su primer álbum: ‘Cosas preciosas y relojes económicos’. Curioso título. Tuve el placer de disfrutar algunas canciones días antes en Hard Rock Café, acompañado por El Kanka -quien por cierto apareció para cantar con Rozalén- y nos quedamos con su nombre.

Músicos, espacio y público ‘bailaron’ en perfecta armonía. En los cuatro escenarios, además de los dos grandes, había siempre gente. De hecho, tras el concierto de Vetusta donde una gran mayoría decidió irse a casa, hubo quienes llenaron a rebosar la carpa Obbio disfrutando de la música del DJ Mike. Mientras, en el escenario Coolway tocaba Nixon para deleite de muchos.

Interestelar Sevilla ha dejado una larga resaca de buena música y de buen ambiente, con el tiempo como perfecto aliado. Ha cumplido y sobrepasado con creces las expectativas más optimistas. Gran éxito de público, de organización dentro y fuera del recinto. Y lo más importante: ¡hemos disfrutado durante dos días en Sevilla de una gran fiesta de la música! Ya hay fecha para el quinto aniversario: 22 y 23 de mayo de 2020. Comienza la cuenta atrás… 3, 2, 1… ¡Interestelar!

Lo que no gustó 

Hasta aquí la crónica, pero no queríamos terminar sin hacer mención a las opiniones en las redes sociales y foros sobre algunos aspectos que los festivaleros piensan que se pueden mejorar en Interestelar.

  • Tiempo en las barras. Uno de los temas más comentados. Algunos festivaleros comentan que se tardaba una media de 25 minutos para hacerse con una cerveza. Y además, esa cerveza no solía estar fría. También hacen alusión a la lentitud de los camareros.
  • El aforo. Como ya hemos comentado en la crónica, 40.000 personas se dieron cita en Interestelar, viernes y sábado. La mayoría de esa afluencia se registró el último día coincidiendo con el concierto de Vetusta Morla, donde el recinto estaba aborratado. En este sentido, los usuarios han querido resaltar del peligro en una situación con tanta masificación de público. En este sentido, se ha comentado la excesiva venta de abonos. Afortunadamente, no pasó nada. Pero si hubiera habido algún tipo de incidente, hubiera sido un problema al no haber espacio para moverse. Lo importante es garantizar la seguridad.
  • Los escenarios. A algunos les gustó que los dos escenarios principales estuvieran separados -novedad con respecto a las otras ediciones- pero en cambio a otros les resultó poco operativo. Especialmente en los movimientos de los conciertos de Iván Ferreiro a Fangoria, el viernes, y de De Pedro a Vetusta (especialmente este último movimiento). Los dos conciertos celebrados en el escenario Cruzcampo, los más multitudinarios, arrastraron al público que no terminó de ver los conciertos del escenario JB para coger sitio en los otros conciertos.

Muchos festivaleros comentan que debería haber un mínimo de tiempo entre             concierto y concierto en los escenarios principales, ya que a muchos les coge en el   baño, o en las barras. Respecto a los escenarios, también se ha resaltado el acople de   sonido cuando se tocaba en el JB y en el Coolway, al mismo tiempo. Pero ha habido un   especial énfasis en el tapón que se producía -sobre todo el sábado- mientras Nixon   tocaba en Coolway y la carpa-discoteca Obbio, que no daba abasto. Por cierto que este   último escenario sin ser de los principales y sin que hubiera conciertos, ha sido uno de   los más frecuentados durante el fin de semana.

  • Los baños. En este punto, los comentarios proceden de las chicas y no de los chicos. Ellas se quejan de la lentitud para poder acceder, de lo agobiante que resultaba poder entrar, y de las largas colas que se generaron sobre todo el sábado.