Daniel Abreu o no se puede decir más en ‘Silencio’

Magia, fuerza, tensión, equilibrio y ‘Silencio’, irrumpido hasta tres veces por atronadores aplausos al final de un soberbio espectáculo. El Premio Nacional de Danza, Daniel Abreu, dejó caras de asombro, perplejidad y, sobre todo, mucha admiración entre los que llenamos la tarde del pasado sábado La Fundición. El espectáculo en el que él mismo participaba junto a Anuksa Alonso y Dácil González, impresionantes ambas, es de los que dejan huella y perduran en la memoria visual del espectador.

Muestra internacional de danza contemporánea

 

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Daniel Abreu y Dacia González, en uno de los ejercicios de la ‘performance’.

Tres bailarines narran sobre el escenario una historia que se cuenta en silencio. La imaginación cobra protagonismo en el espectador.

Un hombre que en un año de su vida conoce a dos mujeres. Él aparece ante los ojos del público con la luz inicial. Atormentado, inquieto, preocupado, molesto. No está cómodo. Y lo expresa con continuos movimientos con la cabeza de un lado a otro y con escorzos corporales, intensos. Hasta que aparece una mujer. Ella le aporta todo ese equilibrio que le faltaba. Los movimientos de su cuerpo ya no son forzados. Todo fluye…

La pareja se mezcla, se hace una sola cosa. Desaparece esa inquietud en el hombre que se ve fuerte, capaz de elevar como si fuera una pluma a su benefactora, levantándola desde las caderas. Un movimiento que es una constante a lo largo de la intensa hora de representación. Es admirable, sorprendente, cómo se puede levantar un cuerpo sin que se note. Parece magia… Sostenerlo con la punta de los dedos de los pies. Todo suavemente, como si la fuerza dejara paso a la gravedad. Silencio de admiración también en la sala, entre un público que contempla una escenificación e interpretación formidables.

Una puesta en escena carente de artificios. El silencio que se mezcla con piezas musicales. Al fondo del escenario, un sofá verde intenso que contrasta con ese mismo color del árbol, frente al que él realiza una reflexión… Susurra, imperceptible. Su vida cobra sentido ahora. Tres cuerpos que se mueven perfectamente sincronizados y dentro de una estacionalidad. El otoño, con esa lluvia dorada que él espolvorea sobre el árbol que encarna la segunda mujer, que aparece en ese año de su vida. La que le otorgó el equilibrio representa el invierno, envuelta en un tocado de terciopelo blanco, y también el verano, con sus pechos al descubierto. No hay nada que esconder. La primavera florece. Los espacios que antes estaban vacíos en él, lo llenan ellas en cuatro estaciones.

daniel abreu 2La historia de ‘Silencio’ parece carecer de una lógica racional, de escenas, de linealidad. Pero el coreógrafo y bailarín canario -afincado en Madrid- le otorga sentido desde el momento en que hace que el espectador se pregunte cosas, visualice lo que no se ve, lo que no se dice, lo que no se escucha, a través de la imaginación. Una representación repleta de plasticidad, sensualidad, fuerza argumental, poesía y de ese silencio que habla a gritos.

 

Texto: Fernando Chacón

 

Compañía Daniel Abreu (Madrid).

Dirección y coreografía: Daniel Abreu. Premio Nacional de Danza 2014.

Intérpretes: Anuska Alonso, Dácil González y Daniel Abreu.

Mes de Danza. Muestra Internacional de Danza Contemporánea.

Sevilla, 31 de octubre y 1 de noviembre de 2015. La Fundición.